Nunca tuvimos acceso a tanta información.
Y nunca estuvimos tan confundidos.
Eso no es una contradicción. Es un modelo de negocio.
El sistema educativo cobra fortunas por enseñarte lo que podés aprender en meses con curiosidad y las herramientas correctas. Los consultores envuelven conceptos básicos en jerga para justificar sus honorarios. Los vendors te venden "transformación" cuando lo que necesitás es claridad.
La confusión no es un bug. Es el producto.
Mientras no entiendas, seguís pagando. Seguís dependiendo. Seguís pidiendo permiso a instituciones que se construyeron para controlar el acceso al conocimiento, no para distribuirlo.
Pero algo rompió ese modelo para siempre.